sábado, 4 de agosto de 2012

12. CIERTOS DIAS, CIERTAS HORAS...



Existen ciertos días, ciertas horas en que no necesitamos de un amor, no necesitamos de la pasión desmedida, no queremos besos en la boca, ni cuerpos encontrándose en la suavidad de una cama.
Existen ciertos momentos en que solo queremos la mano en el hombro, un abrazo apretado, o solo el estar allí, quieto, al lado, sin decir una sola palabra, en medio de la nada.
Existen cierto instantes, cuando sentimos que estamos por llorar, que ese nudo en la garganta nos oprime el corazón, que deseamos una presencia amiga que nos oiga paciente, que juegue con uno, que nos haga sonreír.
Alguien que ría de nuestros chistes sin gracia, que sienta que nuestras tristezas son las mayores del mundo, que nos brinde elogios sin fin y que, a pesar de todas esas mentiras útiles, nos sea de una sinceridad incuestionable.
Alguien que nos haga callar o nos evite un gesto impensado. Alguien que pueda decirnos: todo saldrá bien, no te preocupes, pienso que estás equivocado; pero que sea lo que sea que suceda diga, estoy a tu lado.
Simple y llanamente alguien que nos diga: Soy tu Amigo y estoy aquí!, cuenta conmigo siempre!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario