sábado, 22 de septiembre de 2012

9. VIERNES POR LA NOCHE...



"Es muy difícil decidir cómo y por donde comenzar. He estado pensando mucho, largamente, varias ideas, tratando de hallar un modo.

Por fin se me ocurrió un pequeño pensamiento, una metáfora musical, a través de la cual he podido pensar con claridad y hallar comprensión, ya que no satisfacción; quiero compartirla con usted. Por eso le ruego que me soporte en otra lección, una más.

La forma más comúnmente usada en las obras clásicas de mayor envergadura es la sonata. Es la base de casi todas las sinfonías y conciertos. Consiste en tres partes principales: exposición o apertura, en la cual se adelantan y presentan mutuamente pequeñas ideas, temas, fragmentos y piezas; el desarrollo, en donde estas pequeñas ideas y motivos son explorados a fondo y expandidos, con frecuencia pasados de tono mayor (alegre) a menor (triste), ida y vuelta y finalmente desarrollados y entretejidos en una mayor complejidad, hasta que al final se produce: la recapitulación, en la cual hay una reafirmación, una gloriosa expresión de la madurez plena y rica en que se han convertido las diminutas ideas, a través del proceso de desarrollo.

Te preguntaras qué relación tiene esto con nosotros, si es que ya no lo ha adivinado.

Según veo, estamos varados en una apertura interminable. Al principio era lo autentico, un puro deleite. Es la parte de una relación en la que uno está en su mejor expresión: excitado, excitante, interesante e interesado. Es el momento en que uno se siente más cómodo y más digno de amor, pues no siente la necesidad de modificar sus defensas; entonces, el compañero puede sentir a un ser humano, en vez de un cactus gigantesco. Es una época de deleites para ambos; no me extraña que le gusten tanto las aperturas que quiera hacer de tu vida toda una serie de ellas.

Pero es imposible prolongar interminablemente los principios; no es posible expresarlos una y otra vez. Deben avanzar, desarrollarse… o morir de aburrimiento. Pensaras que no. Necesitas alejarte, cambiar, ver otras personas, otros lugares, para volver a una relación como si fuera nueva, y vivir comienzos nuevos sin cesar.

Avanzamos en una serie de reaperturas prolongadas. Algunas tuvieron su causa en separaciones que fueron necesarias por motivos de trabajo, pero resultaron innecesariamente rígidas y severas para dos personas tan especiales como nosotros. Otras fueron fabricadas por ti, a fin de proporcionar aun más oportunidades de volver a la novedad que tanto deseas.

Obviamente, la parte de desarrollo es para usted un anatema. Pues allí es donde puede descubrir que solo cuenta con una colección de ideas muy limitadas, que no dan resultado, por mucha creatividad que en ellas ponga,  o lo que puede ser aun peor para ti: que tiene material para algo glorioso, para una sinfonía; en ese caso hay trabajo a realizar: es preciso excavar profundidades, entretejer cuidadosamente las entidades separadas, para mejor glorificación propia y mutua. Supongo que es análogo al momento literario en que no puede, no debe huir dejar pasar el tiempo para dar soluciones.

Sin duda, hemos llegado más lejos de lo que era su intensión llegar. Y nos hemos detenido mucho antes de llegar a lo que, para mí, eran los pasos lógicos y encantadores que debían seguir. He visto continuamente detenido el desarrollo contigo, y he llegado a creer que jamás haremos sino esporádicos intentos de aprovechar todo nuestro potencial de aprendizaje, nuestras sorprendentes similitudes de interés, sin que importe cuantos años tengamos por delante… porque jamás pasaremos juntos un tiempo sin interrupciones. Por eso, el crecimiento que tanto valoramos, y que sabemos posible, se convierte en imposible.

Ambos hemos tenido la visión de algo maravilloso que nos espera. Pero no podemos conseguirlo desde aquí. Me enfrento a una solida muralla de defensas, y tienes la necesidad de fortificarlas cada vez más. Ansió la riqueza y la plenitud de un mayor desarrollo, y siento que buscas medios para evitarlo en tanto estamos juntos. Ambos estamos frustrados: tu, imposibilitado de retroceder; yo, imposibilitada de avanzar, en un estado de lucha constante, con nubes y sombras oscuras sobre el tiempo limitado que nos concede.

Con frecuencia me hace sufrir, en un sentido u otro, el sentir tu constante resistencia a mí, al crecimiento de ese algo maravilloso, como si yo y el fuéramos algo horrible, y experimentar las diversas formas que toma la resistencia, algunas de ellas, crueles.

Llevo un registro del tiempo que pasamos juntos, y le he echado una mirada larga y sincera. Me entristeció, llego a horrorizarme, pero me ha ayudado a enfrentarme a la verdad. Vuelvo a aquellos días, de julio y al tiempo que siguió después; me parecen nuestra apertura, y resulto hermosa. Después vinieron las separaciones, con sus cortes crueles y, para mí, inexplicables, además de la resistencia esquiva, igualmente cruel, de tus regresos.

Lejos y separados o juntos y separados, es mucha infelicidad. La verdad se estrello contra mí con la fuerza de una avalancha. Enfrentada a los hechos con tanta sinceridad cómo es posible, sé que no puedo continuar, por mucho que lo deseara.

Confió en que esto no te parezca la ruptura de un acuerdo, sino la continuación de los muchos, muchísimos finales que iniciaste. Según creo, es algo que ambos sabemos preciso. Debo aceptar que he fracasado en mi esfuerzo de hacerle conocer las alegrías de cosas diferentes.

Mi precioso amigo, digo esto con suavidad, hasta con ternura y amor. Y los tonos suaves no disimulan un enojo subyacente son auténticos. No hay acusaciones, culpas ni faltas. Simplemente, trato de comprender y de poner fin al dolor. Estoy estableciendo lo que me he visto obligada a aceptar; que tu y yo jamás viviremos un desarrollo, mucho menos la gloriosa y completa expresión de una relación llegada a su plena madurez.

Siento que, si algo en mi vida merecía separarse de los esquemas preestablecidos, para ir más allá de las limitaciones conocidas, eso era esta relación. Supongo que estaría justificada si me sintiera humillada por los extremos a los que llegue para que así fuera. En cambio me siento orgullosa de mi misma y feliz de haber sabido reconocer una oportunidad rara y encantadora, mientras la tuvimos; así como de haber dado todo lo que podía, en el sentido más puro y elevado, para conservarla. Eso me sirve ahora de consuelo. En este momento final, puedo decir honradamente que no se qué otra cosa hubiera podido hacer para llegar contigo a ese bello futuro posible.

A pesar del dolor, me alegra haberte conocido de una manera tan especial; siempre recordare con mucho aprecio el tiempo que pasamos juntos. Contigo he crecido y aprendí mucho; sé también que te he hecho grandes contribuciones positivas. Ambos somos mejores personas por habernos tocado mutuamente.

A esta altura se me ocurre que también podría ser útil una metáfora del ajedrez. El ajedrez es un juego en el que cada parte tiene un objetivo propio y singular, aun al trabarse en lucha con el otro: un juego a medias, en el que la lucha se desarrolla y se intensifica, con pérdida de piezas y fragmentos para ambos, ambos disminuidos; un juego definitivo, en el que uno atrapa y paraliza al otro.

Creo que ves la vida como una partida de ajedrez. Para mi es una sonata. Y debido a esas diferencias se pierden tanto al rey como a la reina, y la canción es acallada.

Sigo siendo tu amiga, y sé que tu eres el mío. Le envió esto con el corazón lleno de amor tierno y profundo, del gran aprecio que sabes siento por ti, así como con una honda pena porque una oportunidad tan promisoria, tan rara y bella, haya quedado sin completarse."

miércoles, 19 de septiembre de 2012

10. DE HOJAS AL VIENTO ...





De mi autoría, primer borrador.

Si al mirar el cielo, en aquellos días cuando el largo invierno de tus años, te dice que el tiempo fue pasando y con el quedaron atrás aquellas ilusiones de la juventud, los sueños de un mañana que nunca llego, las sonrisas perdidas en los bulevares de los atardeceres muertos, quizás vengan a tu frágil memoria aquellos días que perdidos en el tiempo vivimos tu y yo.

Cuando en el silencio mudo de aquel parque de la escuela aquella, sin testigo alguno, grabamos en un árbol roto pero viejo entrelazados nuestros nombres dentro del corazón aquel, que como testigo mudo de aquel día, aunque añejo, triste y olvidado, aun conserva en el tronco aquel aquellos nuestros nombres.

Aunque aquel día pasaron muchas cosas, las calles húmedas, el olor a lluvia y tierra mojada, el arcoíris a lo lejos como señal eterna de esperanza, las hojas de los árboles del parque aquel cubiertas por las cristalinas gotas de esa lluvia de verano... lo recuerdo como si fuera hoy, aun vivos esos recuerdos inflaman mi corazón.

Siempre me pregunte que paso con nuestros caminos, en que parte tomaste el tuyo y en que parte tome el mío... Cuando fue que deje de ser importante y nos convertimos en un recuerdo?, cuando fue que como extraños nos alejamos?, será que el sueño profundo del olvido llego al despertar aquella tarde de verano?... No lo sé, solo recuerdo que te fuiste y jamás supe mas de ti. Amante de días, compañera de algunas noches, ilusión de mis días tristes.

Que fue de tu vida?... Te casaste?... Tienes hijos?... Serás feliz?... Donde vivirás?... Ocupo en un lugar de tu mente y de tu corazón algún espacio como el que tu ocupas en el mío? ... preguntas que menciono al viento esperando una respuesta... Y solo encuentro la respuesta del silencio.

Respecto a mí, que te puedo decir?... la vida continuo, me case, soy feliz, aunque a mi manera, aunque dentro de mi corazón aun existe un vacío que nunca puede llenar ni con el pasar de los años. Crecí, sufrí, llore y aprendí hoy soy el producto viviente de lo que los años hicieron conmigo en todo este tiempo... Mis canas son el reflejo del paso del tiempo, mis arrugas las huellas que dejo la vida, mi forma de caminar, las experiencias que fui adquiriendo con cada día que se llevo el recuerdo.

Cuando lo pienso, cuando alzo la mirada y miro al azul horizonte, me doy cuenta que los anos pasaron y con ellos perdí, gane y empate; pero sobre todo me doy cuenta que el  tiempo pasado fue mejor que el presente, y me invaden los motivos para sentirlo así. Aquellos tiempos de ilusiones rotas por la crueldad del destino.

Siempre me pregunte cuan diferente hubiera sido mi vida si nuestros caminos se hubieran unido aquella tarde... Cuando con una mirada nuestros pensamientos eran expresados, cuando sentía el latir de tu corazón en cada uno de tus respiros... Cada noche pregunte por ti al viento que rozaba mis cabellos, a las estrellas que acompañaban mi sueño, y muchas veces a la lluvia que me entristecía... Cuando en cada gota tu sonrisa estaba presente. Busque incansablemente en estos años el sentirte cerca y nunca pude ver una señal de repuesta en ningún lugar del infinito que me hable de ti... Siempre mirando el lado oscuro de la luna sin saber, sin entender... Fueron muchos años perdidos sin encontrarte!! ... Largos caminos de silencio y olvido... Y sigo aun sin saber de ti.
Primer amor, ilusión del amanecer, rayo fugaz, relámpago de luz... Razón de mi felicidad, pintura eterna en mi memoria, tinta indeleble de los latidos de mi corazón... Efímera ilusión.. Dile al viento que me traiga noticias tuyas, dile a las flores que hablen por ti, que las olas del mar traigan tu mirar a mi presencia, tráeme como relámpago la ilusión de que aun estas ahí... Que nunca te fuiste!!... Que todos estos años solo fueron un sueño del que acabo de despertar hacia la eternidad.

No me digas que se acabo, no menciones que termino, solo quédate en mi presencia un minuto que dure una eternidad, un día que sea todo, detengamos las horas muertas del reloj del tiempo y que esto siga siendo tal como ayer, infinito!!! para poder soñar eternamente este sueño de amor que no termina, que no se va, que esta ahí y que nunca morirá.

Para ti estés donde estés en aquel lugar del infinito al que trato de llegar...