En las
arenas del tiempo, donde mi imposible se hace posible, allá donde de encuentras
lugar de sueños y fantasías, donde te busco y no te encuentro, donde te llamo y
no estás, lugar donde mi voz grita en silencio tu presencia... Allá donde trato
de llegar.... Dime tu si esto es un sueño?... Dime tú que es la verdad?, que
mis palabras lleguen al lugar donde te encuentras al que nunca pude
llegar.
El tiempo… pequeña
palabra para un significado tan grande… Recordar vuelve real el pasado… vivir
nuevamente aquellos momentos que tocaron el corazón, sentirlos, olerlos,
tocarlos y darnos cuenta que nunca se fueron, que están ahí, inseparables
compañeros de cada respiro, de cada latido.
Sentir que
las cosas vuelven, que nada se fue, que aun lejana la distancia permanece en
aquel lugar del tiempo donde lo dejamos, donde quedo… como eterna noche de
descolgadas horas del reloj de pared del silencio.
Ayer viví nuevamente
esos recuerdos… y aunque nada es igual el solo hecho de sentirlos es volver a
vivir, sentir las húmedas huellas del pasado en el presente.
En aquellas
arenas del tiempo, lejanas, calladas donde quedaron escritos nuestros nombres… aunque
fuertes vientos trataron de borrarlos, cual soldados de hierro y plomo quedaron
grabados para la eternidad… cada partícula de arena lleva las letras de esos nombres…
y las lleva hacia ese infinito que no nos tocara vivir juntos.
Volver al
pasado en el presente… sentirte cual tatuaje en la piel que aunque superficial
queda grabado mas allá de los sentidos… mas allá de la noche, de los días…
océano infinito de sentimientos que siempre fueron, que nunca se alejaron, cual
candente hierro grabado en cada centímetro de mi cuerpo y de mi alma… así estas
tu, grabado para tu permanencia eterna
en el tiempo real e imaginario de mi existencia.
Me
sentiste?... te sentí! Recordar es volver a vivir… te fuiste?... me fui? O simplemente nos alejamos como golondrinas errantes
al llegar el invierno, como pasajeros del vuelo que nunca llegara a destino, cuyo
último aeropuerto es la: eternidad.
Capítulo
inconcluso de aquel libro que jamás terminamos de escribir… hojas de escritos
ya amarillas de las que se resbalaron las palabras… estalactitas de recuerdos
agarrotados del árbol de los sueños, efímeros momentos de felicidad para volver
a la dolorosa ausencia y ya acostumbrada de la falta de ti… destino?... causalidad?
O almas gemelas a las que no les toco estar juntas en este espacio-tiempo que
como juguetes del destino ya no nos pertenece.
Lejos pero
cerca… cerca pero lejos... es mucha infelicidad para dos que fueron uno…
maletas de memorias olvidadas en el aeropuerto de la vida y al que nunca
llegaron los pasajeros del vuelo con destino el más allá…
Hoy… el
pasado nos volvió a juntar y sentí que volví a vivir…
Siempre en
lo mas profundo, allí estas, ahí quedaras como marca indeleble, ¡tatuaje eterno!.
Borrador.

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