martes, 18 de diciembre de 2012

2. 2012 - 2013



Siempre que finaliza un año nos encontramos con una serie de sentimientos encontrados, es la eterna sensación de juntar en unos días el pasado versus el futuro, hacer un recuento de las horas que van quedando en el reloj; una rara mezcla de nostalgia, agradecimiento, incertidumbre, esperanza e ilusión... Preguntándonos y haciendo un repaso de lo sucedido en los 365 días que se van y llenos de ilusiones por los nuevos días que vendrán.

Siempre fue así... Aunque a medida que los años pasan en el calendario de nuestras vidas, y las hojas se van poniendo amarillas en el rincón del tiempo, estos sentimientos se hacen más fuertes y más profundos... Haciéndonos la pregunta, esa interrogante que da vueltas en la cabeza y el corazón, -como dice mi padre- "todo año pasado fue mejor", ya que con el nuevo no sabemos que sabores o sinsabores vendrán con él.

A mi parecer, cada año viene cargado de una  dosis de alegría y otra de tristeza, al final que es la vida sino eso...una mezcla de sabores y sinsabores… de encuentros y desencuentros de risas y lágrimas.

Pero lo más importante al finalizar este año -o al menos así lo creo- es inicialmente agradecer... levantar nuestros corazón y dirigir nuestro pensamiento a Dios ya que nos concedió la oportunidad de vivir intensamente una serie de experiencias que contribuyeron a nuestro crecimiento como personas, 

A nuestros hijos, motor y timón de nuestras vidas... Razón de seguir adelante, estrellas que guían el camino… muchas veces la fuerza que necesitamos para seguir adelante, para dar aquellos pasos que superan nuestras fuerzas y voluntad.  

Nuestras familias que no solo estuvieron este año con nosotros, sino que siempre están y siempre estarán como un tatuaje en nuestra piel para los momentos que los necesitemos... ellos que esperan nuestro regreso al hogar,  cada día, cada año. El 2013 lo sentí más que ningún otro, quedando demostrado la conexión y el apoyo incondicional que existe… pese al tiempo y la distancia. 

A las personas que conocemos, a nuestros amigos que desde hace tiempo forman parte de nuestros días, acompañándonos en los momentos buenos y malos, en las alegrías y las tristezas... a ellos que ocupan lugares especiales dentro del corazón… y como no, a los nuevos amigos y conocidos que hicimos en esta jornada de 365 días... días que muchas veces fueron largos, otros muy cortos, amigos que de alguna manera forman parte de  nuestro aprendizaje en la vida  -que por cierto en este año fueron muchos-... Algunos me enseñaron grandes lecciones de vida, otros contribuyeron en mi búsqueda de más conocimiento, otros me brindaron su apoyo incondicional… pero unos y otros hicieron de mí una mejor persona... muchos que se quedaron, otros que se fueron, algunos de ellos solo virtuales, pero siento que conozco más de muchos que no lo son.

A mis alumnos de siempre y de hoy, de quienes aprendo en nada momento y quienes son la fuerza de seguir en lo que hago... Algunos de muchos años otros de ahora, pero que llegaron a mi vida y marcaron mi corazón de igual manera,  mi agradecimiento por siempre en este año que termina… en estos últimos días que se van.

Ahora solo queda esa agridulce sensación en los ojos y el corazón de soltar aquello que se vivió y esa ilusión de estrella de esperar lo que Dios deparara para los próximos 365 días del 2013... De todas maneras lo importe es VIVIR y saber que aún estamos aquí... Desear y tener los mejores deseos para recibir este NUEVO AÑO con la esperanza de ser mejores personas y de entregar siempre amor.

¡!!!Felices Fiestas y un Año lleno de bendiciones en cada uno de esos 365 días que vas a estrenar.!!!!!

Gricel.

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